MI ALFONSINA
Ni queriendo podemos estar bien.
Ni el silencio parece mejor.
Dime que ha pasado en todo este tiempo.
Dime quien dejó a quien.
¿Por qué no puedo llorar?
¿Por no puedes quererme?
Nos perdimos entre el mar y el dolor.
Y fuimos presos de todo el rencor.
La caricia perdida flota en el olvido
y hundido está mi corazón.
Y olvidé como nadar.
Y olvidaste respirar.
(triste alfonsina, vos sos mi piedra)
|